tras la lluvia, respira

Queridos amigos,

¡Qué vitalidad en el olor del campo tras la lluvia! Después de unos días de lluvia y nieve, abrir la ventana por la mañana te lleva de inmediato a respirar profundamente. Sin proponértelo, una intensa inspiración cargada de este olor fresco, brillante, te inunda; una intensa espiración de abandono y dicha. Tienes que continuar respirando, oliendo, intensamente; quieres absorber, más bien quieres impregnarte, de esta límpida vitalidad, de esta límpida renovación. ¡Qué gozo respirar, qué gozo vivir!

Bastan unas bocanadas de este frescor para que el aire, en el que bulle la vida, te revitalice y te transforme interiormente. Con cada respiración te sientes no sólo más vivo, sino sobre todo más libre.

Este último fin de semana estuve en Cataluña compartiendo las enseñanzas de Autorrealización de Yogananda; al terminar un satsang sobre estas enseñanzas, alguien me pidió consejo para superar un dolor anclado desde hace tiempo en su corazón. Y hoy, respirando libertad, he pensado en todos los corazones que soportan algún peso. ¿Quizá algún lazo aprisiona tu corazón?

Paramhansa Yogananda solía utilizar el símil de una película cinematográfica para hablar de la irrealidad de todo, de que este mundo y nuestro papel en él son únicamente una proyección de luces y sombras. La película debe ir hacia delante, pero con cuánta frecuencia nos obcecamos en rebobinar la película y representar escenas pasadas una y otra vez. O con cuánta frecuencia detenemos la película en una escena que se repite en nuestra mente y nuestro corazón sin cesar.

Si sientes tu corazón lastrado, analiza tu situación en la vida. Es muy posible que tengas en tu mano todas las bazas que necesitas para ser feliz, incluso exteriormente, y en tu corazón se ha quedado atascada la película del sufrimiento. ¡Desatáscala y permite que la proyección de tu vida continúe adelante!

Deja que la lluvia purificadora arrastre todo peso de tu corazón y respira profundamente, como se respira el aire revitalizado tras la lluvia. Inspira el olor de la libertad, espira y siente que ¡tú eres libre!

Desde la libertad del alma,

Indrani