Las filas del alma

Queridos amigos,

De una forma casi imperceptible la vida va imponiéndose al invierno. Lo hace con toda sutileza, utiliza el color, más bien utiliza el matiz. Lenta, paulatinamente, las tonalidades se intensifican en las ramas nuevas, en los brotes que todavía no se han abierto, en algunas plantas, como el eléboro, junto al río. El progreso del color es patente; cada día un poco más marcado, más luminoso. Y en este leve progreso se siente la victoria inevitable de la naturaleza despertando.

Las Escrituras dicen que el progreso espiritual es lento, pero inevitable. Todos, antes o después, expandiremos nuestra conciencia hasta la Conciencia cósmica; incluso si en algún momento puede parecernos que no estamos dando un solo paso.

Pero nuestro progreso tiene una diferencia esencial respecto al progreso de la naturaleza, no es automático. Requiere nuestra participación activa, nuestro deseo y nuestro empeño. Requiere luchar. Luchar, no en una sola batalla, sino combatir, como simboliza el Bhagavad Gita,durante una larga guerra. Luchar, no contra un enemigo fácil, sino contra todo un ejército de acérrimos adversarios.

El alma está preparada para la lucha, pero el ego teme la contienda. Sabe que inexorablemente morirá y se aferra a su puesto de mando. Se necesita coraje para luchar, ¡desde luego! Las armas del ego son poderosas, ¡claro!; son, ¡nada menos!, las que nos mantienen atrapados en esta tierra. Sé que algunos de vosotros estáis pasando por momentos de ansiedad o poca energía. Otros, después de la última carta me habéis preguntado cómo reconocer al ego. Para unos y otros, éstas son algunas de sus armas. Analízalas un momento.

El ego utiliza el sufrimiento para mantener contraído tu corazón, ¿a ti te gusta el sufrimiento? El ego alimenta las emociones para ofuscar tu mente, abusa de las situaciones melodramáticas, ¿te gusta a ti el melodrama? El ego recurre al llanto y la depresión para evitar que te identifiques con tu brillante realidad más elevada, ¿no prefieres tú la dicha? El ego se mueve como pez en el agua en el subconsciente, ¿no quieres tú saborear, y volar, en la superconciencia?

El ego quiere continuar existiendo, y para hacerlo tiene que mantener prisionera al alma. ¿Qué redes, qué estacas, qué barrotes, está utilizando para aprisionarte? Yérguete, lucha valientemente, heroicamente, ¡estás alistado, alistada, en las filas del alma!

Desde el frente del alma,

Indrani