cartas de Indrani

Queridos amigos,

Hasta que tuve 18 años, viajar en coche era un martirio para mí. Me mareaba tan terriblemente, que sólo con pensar subir a un coche mi estómago se ponía cabeza abajo. Hoy disfruto de los viajes en coche; no sólo por el lugar al que voy, también por el viaje en sí. El viernes pasado fui a Asturias, en coche, con dos queridos amigos, Jose y Rosa, y sus hijos Besu y Omar; así que disfruté de un viaje en coche. Me gusta el paisaje en todo el recorrido entre León y Asturias, pero especialmente al coronar las últimas montañas de la cuenca del Duero y aparecer frete a la cara Norte de la Cordillera, ¡qué asombro! , un arco de poderosas montañas cubiertas de vegetación, sus altos y rotundos picos penetrando en el cielo. No puedes quedar inmune, la maravilla corre al corazón y la cabeza; qué sensación de amplitud, de apertura.

Cuando viajas con otros, es un placer también la conversación. Con Jose y Rosa hablamos de la importancia de relajarse, física, mental, emocionalmente; de la necesidad de abrirse a una realidad de abundancia, de plenitud, porque está en nuestras manos alcanzarla. Y recordamos la recomendación de Jesucristo: “Orad como si ya se os hubiera dado”, porque en realidad ¡ya se nos ha dado!

Y como todos estamos unidos, sólo unos días después Carmelita vino a pasear conmigo a orillas del Torío y empezamos hablando de esta sintonía que vamos sintiendo más claramente cada vez; de estas cartas, de la visión de la Física cuántica que apunté en una de las últimas, según la cual somos los creadores de nuestro universo – sí, cuánta sintonía. Carmelita ha ahondado en ello y me habla de una técnica de autocuración: “Ho’oponopono”, utilizada en Hawái.

Ho’oponopono trata de la necesidad de reconocernos como los creadores de cuanto nos sucede. Y entonces, abrirse, soltar nuestras cargas, perdonarse a sí mismo, purificarse. Perdonarnos y ofrecernos con gratitud y amor a nuestra alma.

Paramhansa Yogananda acentúa el valor de la visualización, porque nuestra mente, nosotros, tenemos tanto poder como para convertir una visualización en realidad.

Uniendo a Carmelita y Jose, la eficacia de visualizar, Ho’oponopono, nuestro poder para crear una realidad de luz, quiero proponeros esta visualización:

Túmbate de espaldas, en yoga diríamos “tiéndete en savasana”. Trata de sentir qué hay en tu interior que te hace daño o que no te permite abrir tu corazón de par en par; qué capa está cubriendo tu alma y te gustaría desprender de ti. Reconócela. Pídele perdón por no haberla reconocido antes, y a tu alma por haberla cubierto de ese dolor, de esa capa. Y visualizando que se desgaja de ti, agradécele que te libere y agradece a tu alma su esplendor. Visualiza cómo la capa se aleja desvaneciéndose. Ofrécela hacia lo alto enviándole tu amor. Permite que el amor se expanda dentro de ti, que te llene por completo. Desde tu ser purificado permite que tu amor abrace todo.

Siente el poder y el amor infinitos de tu alma.

Desde el alma así cargada,

Indrani

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