El valor del diezmo

<...>

Hay un inspirador poema de Rabindranath Tagore, el gran poeta indio:

Mendigaba por la aldea de puerta en puerta, cuando tu dorada carroza apareció en la distancia como un sueño espléndido y me pregunté ¡quién será este magnífico Rey!

Me henchí de esperanza y pensé que mis días de miseria estaban a punto de terminar. Me dispuse a esperar las limosnas que serían dadas sin pedirlas y la riqueza que llovería sobre el polvo.

La carroza se detuvo donde yo estaba. Tu mirada cayó sobre mí y te apeaste con una sonrisa. Sentí que finalmente había llegado para mí la fortuna. Entonces, inesperadamente, extendiste la mano derecha y dijiste: "¿Que puedes darme?".

¡Ah, qué broma regia abrir la mano para pedir a un mendigo! Me sentí confuso e indeciso, después, de mi zurrón saqué despacio el grano de maíz más pequeño que pude encontrar y te lo di.

Pero ¡cuán grande sería mi sorpresa cuando al final del día vacié mi bolsa en el suelo y encontré un pequeñísimo grano de oro en el pobre montón! Lloré amargamente, y deseé haber tenido valor para dártelo todo.

Como ves, ofrecer nuestra riqueza a Dios revierte en nuestro propio interés. <...>

Y puedo atestiguar personalmente que este principio funciona. He descubierto, hasta niveles asombrosos, que si ofrecemos todo a Dios, Él cuida de nosotros. <...>

Un modo efectivo de aprender este principio es dar el diezmo, tradicionalmente el diez por ciento de tus ganancias, a alguna causa justa, y hacerlo en nombre de Dios. Muchas personas objetan: "No puedo permitirme darlo ahora, pero me sentiré feliz dándolo más adelante, cuando pueda". No comprenden que el simple acto de dar genera abundancia. <...>

Si ofreces una parte de tus ganancias a Dios, verás que, lejos de privarte de algo, serás bendecido por la Fuente de toda abundancia, Dios. Toda seguridad real viene de Él; mientras no comprendas y aceptes esta verdad, tu paso por la vida será siempre incierto. Pero cuanto más vivas para Él, más te darás cuenta de que Él cuida de ti, incluso en los detalles más nimios de tu vida.

Swami Kriyananda. El magentismo para el dinero

Y también en formato digital aquí

RECIBE LOS CAPÍTULOS DE ESTE MÉTODO POR EMAIL SUSCRIBIÉNDOTE AL BOLETÍN (ABAJO)