Cartas de Indrani

Queridos amigos,

El viernes llovió a cántaros toda la noche, y el sábado a la hora del desayuno el jardín apareció cubierto de diminutos arco iris. Las gotas de lluvia que pendían de los avellanos, las madreselvas y las ramas desnudas de los frutales, las gotas de lluvia en el césped, brillaban radiantes al sol convertidas en bolitas de los siete colores; ahora doradas, ahora verdes, azules, violetas… pequeñas esferas de arco iris transparentes que resplandecían sobre la vegetación y en mi interior.

Paramhansa Yogananda describe la visión que se alcanza en samadhi como esférica, y estas bolitas al sol hacían pensar en microscópicos mundos de luz; completas en sí mismas como el regalo de una gotita de dicha, premonición de la dicha cósmica del samahdi.

La visión cósmica, las esferas de arco iris en miniatura, nuestra vida, parecen seguir un patrón circular. Nuestra vida parece desarrollarse en ciclos. Algo comienza, se desenvuelve y rueda hasta completar el círculo.

Una queridísima amiga me contó un sueño. Fue en la época más triste de su vida. Después de un largo periodo de felicidad, había llegado el dolor, punzante, terriblemente intenso. Durante todo este periodo, en medio del sufrimiento, ella se esforzó por mantener su corazón abierto y enviar amor. En el sueño se vio a sí misma mirando un álbum de fotografías de la época feliz que había perdido; lloraba desconsoladamente. Entonces oyó una voz que le decía: “No sufras más, el ciclo se ha completado”.

Ver la vida como ciclos es muy sabio, y es un gran alivio a la hora de enfrentarse a las dificultades. Porque es enfrentarse a ellas sabiendo que tienen que recorrer su círculo y una vez hecho esto se cerrarán. Si mantienes esta perspectiva verás que se relativizan, y al hacerlo podrás respirar profundamente y relajar tu corazón.

No permitas que ninguna dificultad, ningún dolor, contraigan tu corazón. Obsérvalos como un ciclo que se completará; entonces respira profundamente, abre el pecho, físicamente, verás que también se abre el corazón. Visualiza en el corazón, en el centro de tu pecho, una brillante luz, al respirar y abrir el pecho, siente que esta luz se expande desde ese centro. Mirando hacia el entrecejo, hacia el ojo espiritual, continúa visualizando que la luz se expande y expande desde tu centro del corazón. Mientras dejas que la luz se proyecte cada vez más amplia, haz esta afirmación de Swami Kriyananda: “Con fe tranquila me abro a Tu Luz”.

Ábrete con la fe, con la confianza de que la libertad que anhelas llegará a ti. Ábrete a la Luz y muy pronto el ciclo se completará.

Desde el arco iris del alma,

Indrani

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