Cartas de Indrani

Queridas amigas, queridos amigos,

Atravesamos Galicia, camino de Santiago. Planos de colinas cubiertas de maizales y arboledas que te llevan a mirar allá, en la distancia, las montañas recortadas contra el horizonte, y a sentir espacio. Poco después, la entrada en un bosque de robles o esbeltos eucaliptos, el sendero sombreado con alguna mancha de luz, que te lleva al interior.

Para casi todos, sino para todos, este camino es una oportunidad de estar con uno mismo, entrar en lo profundo del ser y encontrar lo que debe ser explicado, cambiado, purificado, abandonado… es un camino exterior, alegoría, pero también “concentración”, del camino interior. En unos kilómetros, más o menos kilómetros, va desgranándose la vida, tal como estás viviéndola y tal como querrías vivirla al terminar el camino, y van surgiendo, junto con los obstáculos físicos, los obstáculos de tu camino hacia la perfección.

Cuando aparece en el terreno una dificultad, con frecuencia hay un movimiento inicial de rechazo, aunque pueda durar solo un instante. Cuando aparecen los obstáculos interiores, es frecuente también un impulso inicial de cerrarse a ellos. Si queremos continuar caminando, exterior e interiormente, el primer paso es reconocer la dificultad. En el caso de las dificultades interiores, el primer paso es aceptarlas. Al aceptarlas sucede algo mágico, dejan de ser una dificultad.

Si sientes que una carencia dentro de ti está obstaculizando tu camino, practica la introspección, trata de “reconocerla”; para esto se necesita valor, así que ten el valor de comprender cuál es la carencia. Una vez que lo hayas comprendido, acéptala. La aceptación te transportará ya a un plano por encima de la carencia. Inmediatamente piensa en la cualidad opuesta a esa carencia, y afirma que ya la posees; sentirás una maravillosa expansión, como al mirar por encima de los planos de colinas verdes hacia el horizonte, porque sentirás que así es, ya la posees.

El alma está dotada de todas las cualidades que nos llevarán a la perfección, y cuando afirmas una de estas cualidades, te lo hace saber; con un sentimiento de liberación, te dice que sí, que tú ya posees esa cualidad.

Sigue entonces estos pasos cuando creas que existe una carencia dentro de ti: trata de descubrirla, reconócela, acéptala, y afirma la cualidad a la que se refiere esa carencia. Al instante te sentirás dotada, dotado, de esa cualidad. Permite que eche raíces en ti, afirmándola cada vez que la sientas decrecer; llegará el día en que la carencia se desvanecerá, y la cualidad del alma brillará sin ninguna sombra.

Desde el camino hacia las cualidades del alma,

Indrani

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