Por encima del tiempo

Queridas amigas, queridos amigos,

Cuando el sol se coló hoy por la rendija de la noche, dibujó unas nubes alargadas de color rosa, por encima de ellas, el cielo ligeramente azul, por debajo, la silueta de las colinas casi negras y la silueta negra de los chopos, a continuación, girones de niebla gris-blanca entre el río y los prados, en primer plano esbozó los prados. Se sentía al mismo tiempo la noche y el día, algunas nubes y el cielo despejado, la niebla y un presagio de día de sol… una superposición de realidades.

En el éter, siguiendo la visión de Paramhansa Yogananda, o si prefieres en la conciencia colectiva, comienza a vibrar la idea de que el tiempo no existe: todo sucede en el presente. El tiempo no existe, por tanto, ahora mismo nuestra vida está desarrollándose en el plano visible y en todos los planos correspondientes a nuestros distintos estados de evolución. Ahora mismo, nuestra vida está desarrollándose en el plano más elevado posible.

Junto a nuestra realidad tangible, al mismo “tiempo” que esa realidad, está teniendo lugar nuestra realidad como seres que han superado toda limitación. Imagina todas las facultades de un ser astral, toda su luz; todas las facultades de un ser causal, las infinitas posibilidades del pensamiento; imagina todas las facultades de tu alma. Todo ello existe aquí y ahora; coexiste con tu cuerpo material, tus movimientos en el plano físico, tus ideas y sentimientos ligados a tu personalidad en el mundo de tres dimensiones.

Resulta un poco difícil de abarcar con la mente, pero cierra un momento los ojos y visualízalo: todo lo que eres, y todo lo que llegarás a ser, se desarrolla a la vez, ahora, en este instante. Toda la perfección, o toda la realización, que puedas anhelar con respecto a ti, ya la tienes; tú ya eres el ser perfecto, o el ser realizado, que anhelas. Eres ya el ser libre de cualquier temor, sufrimiento físico, mental, espiritual; libre de cualquier fuerza que sientas que tira de ti y no te permite alcanzar las alturas de dicha, expansión, comprensión que presientes que existen; tú ya eres libre.

Si meditas, cuando te sientes a meditar, hazlo, no como quien tienes consciencia de ser en ese momento, sino como el ser que ha alcanzado la unión con el infinito. Y en tu vida diaria, cuando venga a ti algún pensamiento o sentimiento que quiera contraerte, no lo permitas; vete a tu realidad más elevada. Esa realidad está ahí, sucediendo junto a la realidad que trata de contraerte.

Tú puedes elegir en qué realidad deseas moverte, ¡por qué no elegir la realidad del alma!

Desde el alma,

Indrani

RECIBE LOS MOMENTOS DE INSPIRACIÓN DE CADA MES POR EMAIL SUSCRIBIÉNDOTE AL BOLETÍN (ABAJO)